Evasión por efectivo por 50 mil mdp

Ciudad de México, 30 de Junio.- A un día de que entre en vigor la nueva Ley de Depósito en Efectivo, que gravará con el 2 por ciento las transacciones bancarias en efectivo, la Secretaría de Hacienda dio a conocer que el monto de evasión mediante las operaciones de ese tipo, asciende a más de 50 mil millones de pesos anuales.
Tomando como referencia diversos estudios académicos sobre el particular, Hacienda destaca que algunas personas, físicas o morales, inscritas o no en el Registro Federal de Contribuyentes, obtienen ingresos por sus actividades que no declaran al fisco; recursos que les son depositados en efectivo en sus cuentas bancarias y por los que deberían pagar impuestos.
Reconoce que la amplia utilización de efectivo para llevar a cabo transacciones en México -en vez de utilizar otros medios de pago como cheques, tarjetas de crédito, débito-, se da por varias razones: bajos costos, poca cultura de uso de los medios electrónicos y, desafortunadamente, por ser una forma de evadir impuestos, ya que no puede ser rastreado.
Cita un estudio realizado por la Universidad de Guadalajara, el cual reveló que existe una tendencia creciente de la evasión fiscal, particularmente vía transacciones en efectivo, sobre todo a partir del año 2002.
Los resultados del estudio indican que el incremento del monto en billetes y monedas genera una evasión fiscal creciente, que en 2006 llegó a 0.54 por ciento del Producto Interno Bruto; es decir, alrededor de 50 mil millones de pesos más de la evasión de diez años antes, en donde el 57 por ciento de ésta se relaciona al Impuesto Sobre la Renta y el resto al IVA.
El documento fue entregado el 1 de febrero de 2008 a las comisiones de Hacienda y Crédito Público de las cámaras de Diputados y Senadores del Congreso de la Unión, titulado “Evasión Fiscal a Través de Transacciones en Efectivo”.
Otro estudio, “Medición de la evasión Fiscal en México (2006)”, elaborado por el ITAM, muestra que es en el Régimen de Personas Físicas con Actividad Empresarial donde se concentra gran parte de las transacciones en efectivo, y cuya tasa de evasión global es de alrededor del 80 por ciento.
También existe evidencia de este hecho en la Encuesta Nacional de Ingreso-Gasto de Hogares (ENIGH, 2006) en donde se detecta que del total de gastos de los hogares por concepto de pago de honorarios, el 95 por ciento se realiza en efectivo.
Para combatir la evasión fiscal que afecta tanto a al sector público como a los contribuyentes cumplidos, el H. Congreso de la Unión aprobó en septiembre de 2007 la Ley del Impuesto a los Depósitos en Efectivo, mediante la que se crea una nueva contribución federal, complementaria del Impuesto Sobre la Renta.
Esta nueva Ley, que entrará en vigor a partir del próximo 1 de julio, establece que todas las personas físicas y morales están obligadas al pago del impuesto por todos los depósitos en efectivo mayores a 25 mil pesos, en moneda nacional o extranjera, que se realicen en cualquier tipo de cuenta que tengan a su nombre en las instituciones del sistema financiero.
El impuesto a los depósitos en efectivo se calculará aplicando una tasa del 2% al excedente de 25 mil pesos que resulte después de sumar todos los depósitos en efectivo del mes en una misma institución financiera donde el contribuyente sea el titular, sin importar el saldo de la cuenta.
Cabe aclarar aquí, de acuerdo con la información de Hacienda, que los depósitos en efectivo en diferentes bancos no serán acumulables para causar el impuesto.
El Impuesto a Depósitos en Efectivo será recaudado por las instituciones del sistema financiero el último día de cada mes y lo tomará indistintamente de cualquiera de las cuentas que tenga abiertas el contribuyente en la institución de que se trate.
Agustín Vargas, reportero







































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