Reportan grave a “Zeta” detenido

zetas.jpgChiapas, 1 de Julio.- Luís Rodríguez Esquivel, presunto sicario de Los Zetas, quien resultó herido en un enfrentamiento contra fuerzas federales y estatales, se encuentra sumamente delicado de salud y podría perder la vida en las próximas horas, informaron fuentes oficiales.

Rodríguez Esquivel participó en el enfrentamiento ocurrido el pasado 26 de junio en el municipio de Villaflores, donde incluso los sicarios lanzaron granadas de fragmentación.

El pasado domingo, decenas de policías acordonaron los alrededores del Hospital Muñoa, tras recibir una llamada advirtiéndoles que irían a rescatar a Luís Rodríguez Esquivel.

Decenas de policías resguardaron el hospital donde convalece el sicario que resultó herido en el enfrentamiento que se registró en el municipio de Villaflores el pasado jueves, luego que el personal que labora en el nosocomio fue amenazado a través de un anónimo.

Por otra parte, la Procuraduría General de la República dio a conocer que tres Zetas que perdieron la vida no cayeron bajo el fuego de las corporaciones policíacas y militares, sino que se suicidaron para no ser capturados con vida.

Rodríguez también intentó suicidarse, reconoce la PGR, sin embargo, no lo logró y quedó gravemente herido y se debate entre la vida y la muerte.

Fuentes del Ministerio de Justicia revelan que pese a que empezaba a restablecerse, tuvo una recaída que podría costarle la vida, ya que el proyectil se alojó en órganos vitales.

Mientras tanto, la Policía Estatal Preventiva solicitó a la Policía Federal el refuerzo en la seguridad del hospital.

Fuentes oficiales informaron también que los principales mandos policíacos de la entidad recibieron amenazas de muerte, directamente en el centro de operaciones estratégicas conocido como el C-4, ubicado en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana.

La fuente explicó que recibieron una llamada al teléfono de emergencias 066, que atienden en el C-4, donde un hombre les dijo: “quieren fiesta, la tendrán. Empezaremos a matar a sus policías”. La llamada se hizo desde un teléfono público.

Por Ezequiel Gómez García, corresponsal

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