Wall-e, una historia de amor
Ciudad de México, 3 de Julio.- “Wall-e es simplemente una historia de amor, y Wall-e soy yo”, dijo contundente el director Andrew Stanton, realizador de la nueva película de animación de los estudios Pixar, que se estrena este 4 de julio.
No sólo eso. Stanton, también creador de Buscando a Nemo, quién estuvo de visita en nuestro país para hablar de su trabajo en “Wall-e”, se autoproclamó como “un nerd absoluto”, en entrevista con Radio Trece.
Aunque el mundo de “Wall-e”, que es el último robot sobre la tierra después del Apocalipsis, ofrece muchas lecturas al espectador como la necesidad de preservar el medioambiente y el valor de conservar la humanidad, Stanton no lo piensa dos veces al declarar que esta es simplemente una historia de amor.
Para Andrew Stanton, el cine de animación debe ser tan amplio y real como infinidad de temas hay en el mundo, sentenció.
“¿Hacia dónde debe tender el cine de animación… realmente no lo sé sinceramente. La animación no es un género, no son películas de vaqueros, o de ciencia ficción o musicales, creo que debe haber cine de animación con temas infinitos, tantos como hay en la realidad. El cine animado ya no sólo es de animalitos que hablan”.
Andrew Stanton, es como un niño grande, con gran pasión relató como surgió la idea en su cabeza desde hace 8 años.
“Las características de los personajes centrales, ‘WALL E’ y ‘Eva’, surgieron a partir de ideas que tuve en la vida cotidiana. Por ejemplo, los ojos de él son como un par de binoculares, porque una vez que fui con un amigo al beisbol -como es muy codo nos sentamos en los asientos más lejanos-, él llevaba unos prismáticos viejos, baratos por supuesto, que me daban la sensación de emociones que necesitaba”.
Ese tipo de referencias a la vida diaria, son los elementos que dieron forma a la historia de la película, en la cual en tres cuartas partes de ella no hay diálogo, sólo comunicación entre los dos robots protagonistas.
La historia plantea que, una vez que los humanos han tenido que dejar la Tierra por la contaminación, se les olvida desactivar a “WALL-E”, quien está encargado de recoger la basura; setecientos años después, llega a la Tierra “Eva”, una muy femenina robot que busca algún vestigio de vida vegetal en el planeta.
“Lo opuesto a la soledad es el amor, y este robot, al pasar tanto tiempo sin tener a alguien de compañía, desarrolla necesidades afectivas que intenta satisfacer cuando conoce a ‘Eva’; una premisa básica en todos los seres humanos.
“De verdad, para mí esta es una historia de amor, nada más. Me han preguntado muchas veces acerca de cuál es el sentido o mensaje de la película, por las referencias ecológicas, pero yo no quiero estar asociado a esos temas, mi trabajo es el de ser un director de películas de animación que le gusten a la gente, lo cual espero pase con ésta. Claro que cada persona puede darle la interpretación que quiera”, concluyó.
Por Norma Angélica Pérez, reportera






































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