Urge a estrategia multinacional

Hokkaido, Japón, 8 de Julio.- Ante el Grupo de los Ocho (G-8), integrado por las principales potencias del mundo, el presidente Felipe Calderón habló del incremento a los precios de los alimentos y urgió a diseñar una estrategia multinacional para enfrentar el problema.
A nombre del Grupo de los Cinco (G-5), compuesto por México, Brasil, Sudáfrica, India y China, el mandatario llamó a los
organismos financieros multilaterales a hacer un diagnóstico preciso y diseñar estrategias bien definidas en torno a la coyuntura de
alimentos.
“Hoy más que nunca hay que evitar el proteccionismo comercial. Hoy, a la luz de esta crisis, debemos replantear las distorsiones que causan al mercado de productos agrícolas, los subsidios y concluir ya la Ronda de Doha”.
“También es urgente revisar los mecanismos financieros que están permitiendo una especulación tan dañina para la economía de las
familias más pobres”, señaló.
Durante el desayuno ofrecido a los jefes de Estado y de Gobierno del G-8 y G-5, en el marco del diálogo ampliado de la Cumbre G-8 en Hokkaido, el mexicano se pronunció por impulsar con tecnología, productividad y políticas públicas adecuadas una nueva Revolución Verde.
Esa acción, precisó, podría multiplicar la producción de alimentos sin sacrificar la frontera ambiental constituida por selvas
y bosques.
Asimismo, pidió analizar las posibilidades de un programa de transferencias económicas directas hacia las familias más pobres que
compensen su pérdida de ingresos provocada por el alza a alimentos.
Respaldado por sus homólogos de Brasil, China, India y Sudáfrica, el presidente de México expresó la preocupación del G-5
sobre el incremento a los precios de los alimentos.
Indicó que en el caso de México, y seguramente en el caso de los países miembros del G-5, la población más pobre destina casi 50 por ciento de su ingreso a la compra de alimentos; es decir, “que el incremento en el precio de los alimentos aumentará de manera
preocupante los niveles de pobreza”, advirtió.
Por ello, acotó Calderón, el fenómeno afecta más a los países en desarrollo que a los desarrollados, “porque en los nuestros vive una mayor población en la pobreza extrema”.
De acuerdo con estimaciones conservadoras del Banco de México, es posible que hasta 100 millones de personas caigan en la pobreza extrema derivado del fenómeno de aumento del precio de los alimentos, refirió.
“Se trata de un problema complejo y de múltiples causas. No se deriva únicamente de un exceso de demanda, ni es justo culpar a los países en desarrollo por el fenómeno, que después de décadas de atraso y con mucho esfuerzo han empezado a registrar el crecimiento en su economía”.
Indicó que inciden las políticas que estimulan el uso de granos comestibles en la producción de biocombustibles; ahora hay una
correlación más clara entre precios de energéticos y de alimentos, derivada del aumento del costo de los insumos, como los fertilizantes y el transporte, y también del aumento de la demanda de granos.
Además el surgimiento de un mercado de derivados financieros, coberturas y contratos de futuros ha generado también una creciente especulación en este segmento, en particular de algunos inversionistas.
Estos han emigrado de los mercados hipotecarios o de bonos gubernamentales, debido a la crisis en el sector hipotecario y a las
bajas tasas de interés en los mercados más importantes hacia los derivados financieros, vinculados a granos, petróleo y otras materias primas.
Más tarde, el presidente Calderón participará en el almuerzo de trabajo de los líderes del G-8 y del G-5, además de las tres naciones invitadas: Australia, Indonesia y Corea.
NOTIMEX







































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