Drásticas medidas anticrisis

Madrid, España, 19 de Noviembre.- La industria automotriz, tanto europea, como americana y asiática, sufren ya las consecuencias de la crisis financiera y la desaceleración de la economía global, con un impacto directo en sus ventas que las ha obligado a tomar medidas drásticas.
Los anuncios de recorte de personal y de cierre de plantas se multiplican rápidamente, mientras buscan paquetes millonarios de rescate ante las desastrosas previsiones de las que no se ha escapado aún ningún fabricante automotriz.
En Europa, la francesa Peugeot anticipó ‘un muy fuerte retroceso’ del mercado automotriz europeo del orden de 17 por ciento para el último trimestre del año y anunció soluciones alternativas como paros técnicos para evitar en lo posible la anulación de empleos.
De esta manera, seis mil de 13 mil trabajadores tendrán un mes de vacaciones obligatorias y se aplicarán recortes de las horas laborales con base en un acuerdo de gradación de tiempo de trabajo.
El fabricante francés Renault está reduciendo su producción en casi 25 por ciento en el actual trimestre, para lo cual anunció el cierre temporal de cinco de sus plantas en Francia, España y Rumania.
Entre los alemanes, Audi (filial del grupo Volkswagen) también anunció una reducción de su producción para esta navidad, mientras que su central Volkswagen prevé suspender la producción de sus fábricas en el mismo período y suprimir 500 puestos provisionales.
La automotriz Opel aseguró que tanto empleados como altos ejecutivos de sus plantas en toda Europa sufrirán recortes en sus ingresos, al anunciar medidas como la eliminación del pago de bonos y primas vacacionales, así como un recorte de 10 por ciento en su producción.
El grupo italiano Fiat reconoció que la crisis afectaría gravemente sus ganancias en 2009 y adoptó medidas de desempleo técnico para hacerle frente, aunque consideró necesarias medidas de apoyo al sector para evitar desventajas frente a los competidores en ultramar.
Volvo, fabricante sueco de camiones, planea recortar más de dos mil 200 empleos a fin de reducir costos frente al debilitamiento de la demanda -que bajó 12 por ciento en octubre pasado- en sus principales mercados.
En Estados Unidos, General Motors, Ford y Chrysler advirtieron una quiebra catastrófica de terribles consecuencias sociales al solicitar al Congreso de ese país un paquete de 25 mil millones de dólares para solventar su situación.
En Asia, la automotriz japonesa Toyota anunció este miércoles que debido a ‘una caída implacable de sus ventas’ parará todas sus fábricas en Estados Unidos al menos durante dos días el próximo mes y reducirá su producción en tres plantas de montaje en 2009.
Su competidor Nissan, en tanto, renovó sus pronósticos pesimistas a corto plazo de la industria al admitir ‘cero’ beneficios para concluir 2008 a causa de los efectos de la crisis financiera global y calificó al 2009 como el mayor desafío para la industria.
El también japonés Isuzu Motors decidió este día dar por terminados contratos de empleo con mil 400 trabajadores temporales en ese país para fines de este año en respuesta a lo que llamó ‘ventas inactivas en medio de una crisis financiera global’.
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