Barack Obama homenajea la democracia
Accra, 11 de Julio.- Barack Obama, el primer presidente negro de Estados Unidos, rindió homenaje el sábado a la sólida democracia de Ghana, el primer país de Africa que visita desde su investidura y donde debía recordar a aquellos africanos a quienes la esclavitud obligó a “un viaje sin retorno”.
Recibido en el palacio presidencial por una imponente guardia de honor en túnicas rojas y por 21 salvas de cañón, el presidente estadounidense desayunó con su homólogo ghanés, John Atta-Mills y sus dos predecesores, John Kufuor y Jerry Rawlings.
El encuentro fue todo un símbolo de esta democracia africana, cuyo ejemplo quiso descartar Obama al elegir a Ghana para su primer viaje oficial a Africa.
“Admiro, estoy orgulloso de su desarrollo democrático, continúen por esta vía”, declaró Obama tras entrevistarse con Atta-Mills, al tiempo que prometió relaciones bilaterales “aún más estrechas”.
Cientos de personas esperaban en los alrededores del palacio presidencial desde el amanecer con la esperanza de ver durante unos segundos al dirigente estadounidense.
Algunos enarbolaban pancartas en la que se leía: “Obama eres el verdadero hijo de Africa, que queremos”.
Obama y su esposa, Michelle, que es descendiente de esclavos, fueron acogidos el viernes por la noche, en el aeropuerto de Kotoka, en Accra, procedentes de Italia, por Atta-Mills.
La pareja bajó del avión llevando de la mano a sus dos hijas, Malia y Sasha, de 10 y 8 años, respectivamente.
En la pista les recibieron los bailes y los tambores tradicionales ashantis. Inesperadamente, Obama y su familia se acercaron a saludar a los bailarines con naturalidad, creando una pequeña confusión entre los
responsables de la seguridad.
Para su primer viaje a Africa desde su investidura, en enero, Obama eligió Ghana, un pequeño país anglófono del oeste del continente, debido a su impresionante balance democrático en el último decenio, que contrasta con la situación general del continente, donde las elecciones fraudulentas y violentas
son la norma.
“Ustedes tienen una democracia que funciona, un crecimiento económico significativo y un presidente que es serio cuando lucha contra la corrupción”, había declarado Obama antes de viajar a Ghana.
Su visita es una especie de lazo simbólico antes de volver a Washington entre la cumbre del G8 en L’Aquila (centro de Italia) y el continente africano, para mostrar que “Africa está directamente conectada a nuestra política exterior”.
Obama debía pronunciar el sábado un discurso ante el Parlamento de Ghana.
Al igual que en El Cairo, Praga y Moscú, en ese discurso expondrá su visión del mundo, refiriéndose a la democracia y al buen gobierno como garantías de desarrollo en Africa.
El presidente estadounidense, que desciende de un inmigrante de Kenia, ya se ha declarado especialmente preocupado por la agricultura en el continente africano, azotado por numerosas hambrunas.
“No hay razón alguna para que Africa no sea autosuficiente alimentariamente”, afirmó antes de dejar Italia.
Por la tarde, tras visitar un hospital de Accra especializado en la lucha contra el paludismo y al que ayuda financieramente Estados Unidos, Obama y su esposa tienen previsto ir a Cape Coast, un lugar que testimonia la tragedia de la trata de esclavos para Africa.
Obama también debe realizar una alocución en ese impresionante edificio ante el mar desde el que miles de africanos fueron embarcados como esclavos hacia Europa, América y el Caribe, en un “viaje sin retorno”.
AFP












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